ARTÍCULO BOLETÍN MONTAÑEROS DE ARAGÓN

TÉCNICA DE DESCENSO CON ESQUÍS APLICADA A ESQUÍ DE MONTAÑA
Por Javier Garrido Velasco Demostrador de la EEE y Guía de Alta Montaña UIAGM (Aragón Aventura)

El esquí de montaña, el Esquí fuera de pistas es, ante todo, una actividad de montaña, divertida pero no carente de riesgos. Para disfrutar de una bajada necesitamos una forma física y un material adecuado, pero esencialmente una técnica buena y depurada. La técnica es lo que nos va a permitir utilizar nuestros recursos y posibilidades (físicos, del material y del terreno) y disfrutar al máximo de una bajada. Hoy en día, esquiador de montaña es consciente de la necesidad de una buena base técnica, que debe ser aprendida en pista, luego fuera de pistas y luego en montaña.

La llegada del esquí Carving, hace ya muchos años, nos abrió la posibilidad de acercar la técnica de alto nivel al esquiador medio y de disfrutar con más facilidad en pista y fuera de ellas. Posteriormente, el esquí carving se ha quedado como una posibilidad más dentro del esquí de montaña y una nueva gama de posibilidades se ha abierto: esquís de competición rectos que priman la subida frente a la baja, esquís intermedios, con cierta forma carving y un patín medio que se utilizan de manera adecuada en subida y bajada y esquís de patín muy ancho, especialmente diseñados para flotar en nieves profundas y sin fondo. El Rocker, complementario al Camber clásico de los esquís, facilita nuevamente la técnica y la hace más cercana a más montañeros y esquiadores de montaña. La técnica es similar en todos estos casos, pero indudablemente, el material no facilita mucho el perfeccionamiento de la misma.

Unos consejos previos

• Aprende primero la técnica en la estación de esquí, aprovechando los remontes y las nieves pisadas (1 día de esquí con remontes es igual a 6000 metros de desnivel en bajadas con el 100% de la concentración en la bajada, 1 día de esquí sin remontes es igual a 1500 metros de desnivel en una bajada repartiendo la energía entre bajada y subida).
• Espera a coger una buena posición de base y a dominar el viraje en paralelo (Nivel C) antes de salir fuera de pista y a hacer esquí de montaña-
• Cree en la técnica como medio para asegurar un mayor disfrute, seguridad y rapidez en las bajadas en montaña.
• Considera la bajada como una parte importante en esquí de montaña.

En Este sencillo artículo, vamos a centrarnos solo en dar algunas ideas sobre el esquí en nieves profundas y en pendiente fuertes, ya hablaremos de otras situaciones en otros artículos.

TECNICA DE DESCENSO EN NIEVES PROFUNDAS

“El sueño de todo esquiador, de todo montañero es bajar por pendientes de nieve virgen sin huellas, dejando la nuestra propia”

Jing Gung, filósofo japonés

Bajo el concepto de nieve profunda se engloban un montón de tipos de nieve que hacen del descenso un placer o un sufrimiento, una bajada donde sin esfuerzo disfrutaremos dejando dibujos en la nieve o una bajada donde cada viraje supondrá sacar todos nuestros recursos e imaginación para no caernos.

Nieve polvo, nieve venteada, nieve profunda húmeda y nieve costra. Toda una serie de transformaciones en la nieve que nos obligarán a una adaptación de nuestra técnica de descenso en cada momento y circunstancias.

Hay que decir que al usar esquís de patín más ancho (fat, all mountain, mayor rocker, etc) flotamos más y por eso el movimiento de flexión de las piernas se hace menos necesario ya que esquiamos en la superficie incluso en nieves profundas. En este caso, haremos virajes paralelos neutros o con muy pequeña flexión. Cuando el patín de nuestro esquí sea más estrecho y nos hundamos más usaremos más la técnica de flexión.

Algunas sugerencias:

Comienza a esquiar en nieve profunda progresivamente:

• Después de una pequeña nevada de tan sólo 10 cm.
• Siempre viendo los esquís, sin que lleguen a estar cubiertos por la nieve.
• En una pendiente suave.
• En virajes de radio medio en paralelo por extensión
• Observa la huella que has dejado:
◦ Que sea redonda.
◦ Que sea simétrica.
◦ Ni muy corta, ni muy amplia
• Pasa a esquiar en nieve polvo más profunda en la que no te veas los esquís.
• Todavía en nieve con base semidura, donde haya apoyo de cantos.
• Ve probando en nieves “sin fondo” en nieve todavía polvo.
• Ve probando en:
◦ Nieve polvo transformada.
◦ Nieve venteada.
◦ Nieve profunda húmeda (hasta “sopa”).
◦ Nieve costra.
• Ve aumentando progresivamente la pendiente.
• Ve haciendo cambios de radio hacia virajes más amplios y más cortos.
• Ve esquiando en virajes en paralelo por flexión

NIEVE SIN FONDO:

La técnica aquí presentada, es la básica del viraje siempre que tengamos apoyo en una nieve dura o semidura, donde haya toma de cantos.

Pero, también en el Pirineo tenemos nieves muy, muy profundas… Llamamos nieves sin fondo a aquellas en las que no podemos aprovecharnos de la toma de cantos, aquellas en las que tendremos que prestar atención a otros apoyos para conseguir el cambio de cambio de dirección. Pautas a seguir:

• Partimos de una posición fundamental menos acentuada.
• El reparto de pesos tratamos que sea lo más equilibrado en los dos esquís para conseguir la máxima flotabilidad.
• Se acumulará capa de nieve bajo nuestros esquís.
• Cuando ésta se vaya prensando (la nieve en polvo tiene mucho aire y por ello tiene menos consistencia), cogerá cuerpo y permitirá que podamos apoyarnos en ella.
• El apoyo de bastón, menos efectivo aquí, será posible gracias a las arandelas de esquí de montaña más grandes.
• Cuando “sintamos” que tenemos base suficiente, flexionaremos las dos piernas para pasarlas por debajo del cuerpo.
• Terminaremos la fase de conducción en posición fundamental con reparto equilibrado de pesos en los dos esquís.
Todo esto y… dejarnos llevar por el placer de flotar sobre la nieve.
NIEVE VENTEADA:

Por acción del viento los cristales de nieve se rompen y compactan. La capa de nieve tiene más densidad y menos aire, lo que hace más difícil los virajes. Aquí, tendremos que seleccionar el tipo de viraje y la técnica que más nos convenga. Os apunto algunas ideas:

• Si la nieve está algo venteada pero no demasiado: usaremos el viraje por flexión que hemos indicado. Requerirá una iniciación del viraje más dinámica para salvar la densidad de la nieve con más facilidad. Perderemos el equilibrio fácilmente y la posición deberá ser especialmente centrada para que no se claven las espátulas ni nos quedemos retrasados. El tronco deberá permanecer siempre en posición fundamental, perpendicular a la dirección de deslizamiento sin hacer rotaciones excesivas (rotación activa) que nos haría “caer” hacia el valle. La posición de los brazos adelantada para mantener bien la centralidad. Aún en caso de error técnico y pérdida de posición, trataremos de mantener el tronco tal y como hemos dicho y recuperar en seguida la posición de los brazos.
• Si la nieve tiene una capa venteada muy consistente que soporta nuestro peso: Trataremos de no romperla haciendo virajes Stemm Cristianía o viraje paralelo por extensión bien dosificado.
• Si la nieve tiene una capa venteada dura que se rompe: es nieve costra venteada (ver siguiente punto).
NIEVE COSTRA:

Sólo escuchar esta palabra da miedo. Se da especialmente cuando la nieve polvo se ha transformado por la temperatura y cuando empieza a caer la temperatura por la tarde, se hiela una fina capa y por debajo queda todavía la nieve húmeda. Aquí tenemos dos casos claros para dos técnicas diferentes.

• Si la capa de costra aguanta nuestro peso, usaremos el Stemm Cristianía o el viraje paralelo por extensión bien dosificado tratando de “engañar” la capa de costra y no romperla. Esquiaremos siempre con precaución, a velocidad media ya que puede fallar en un momento y si nos clavamos nos podemos hacer daño.
• Si la capa de costra no aguanta nuestro peso, nos veremos obligados a usar la técnica del viraje por salto. De ello hablaremos próximamente ya que este tipo de viraje es el que usamos también en las pendientes fuertes. Podrá ser viraje por salto simultáneo o en muchos casos alternativo (tip-tap).
NIEVE PROFUNDA HUMEDA:

Por acción de la temperatura los cristales de nieve se funden y se unen entre sí, haciendo la capa de nieve profunda densa y difícil de mover. Quien no ha hecho una subida abriendo huella en nieve polvo después de una nevada, soñando con la bajada que vamos a hacer… pero en nuestras montañas sube rápido la temperatura; se transforma la nieve y cuando bajamos la nieve está húmeda y sopa.

Aquí, usaremos el viraje paralelo por flexión y dependiendo de si tenemos o no apoyo suficiente para los cantos haremos como en la nieve sin fondo.

Nunca tenemos que quedarnos retrasados; es una frase que todos hemos oído frecuentemente: “en nieves profundas tenemos que echarnos hacia atrás para que floten las espátulas y giremos mejor”. Los esquís de travesía y especialmente los modernos de patín ancho y con mayor rocker con anchas espátulas y dureza de flexión moderada doblan y permiten que la espátula salga de la nieve; una buena técnica de flexión completará esta ayuda y nos permitirá hacer buenos virajes sin necesidad de quedarnos retrasados o tener que saltar, técnica siempre más cansada que la aquí aconsejada.

TECNICA DE ESQUI EN PENDIENTES FUERTES

Por pendientes fuertes entendemos aquellas pendientes que superan los 35-40 grados de inclinación y nos obligan a una serie de actitudes y posiciones corporales que permiten adaptar los esquís a la nieve ofreciéndonos un descenso con un amplio margen de seguridad.

No podemos hablar de técnica de descenso en esquí de montaña sin dedicar un apartado al esquí en pendientes fuertes. Estas pendientes son las típicas en las que se producen las avalanchas, pero también son las pendientes en donde la nieve dura y un mal reparto de cargas esquí exterior/interior de la curva (esquí del valle y del monte en la diagonal) pueden jugarnos una mala pasada y hacernos caer.

Para evitar esto podemos hacer dos cosas: Poner en práctica estos consejos técnicos que os damos aquí o….quitarnos los esquís y bajar con crampones o evitar la pendiente ¡ lo cual a veces es la decisión más sensata!

Pendientes fuertes y esquí moderno

El problema de una pendiente fuerte es atravesar la línea de máxima pendiente sin perder la posición centrada y sin acelerarnos demasiado por permanecer en ella. Los modernos esquís de montaña no facilitan especialmente el esquí en este tipo de pendientes.

Cuando hacemos un viraje en paralelo por extensión o flexión debemos terminar la curva en una posición fundamental de perpendicularidad de los ejes corporales (caderas y tronco) respecto a la dirección de deslizamiento, tal como hemos explicado anteriormente.

Al coger mucha velocidad en la línea de máxima pendiente, tenemos tendencia a rotar el tronco en exceso (rotación activa) para cerrar la curva rápidamente y quedarnos “mirando al monte”, lo que impide encadenar bien el siguiente viraje (anticipación) y puede hacer que los esquís derrapen de colas y por ello nos hagan perder el equilibrio. También podemos perder la posición centrada en cuanto a flexión de las tres articulaciones del tren inferior por la velocidad.

Para ello, solemos utilizar virajes que facilitan este paso y realizan el cambio de cantos en el aire. También tendemos a hacer curvas de radio más corto. En esto si nos pueden facilitar algo los esquís modernos ya que al hacer un radio de curva más corto (propio del tallaje del esquí) y cerrar con más facilidad el viraje, hacen que los esquís permanezcan menos tiempo en la línea de máxima pendiente. La técnica de base de los virajes usados en estas pendientes no ha cambiado sustancialmente en referencia al esquí tradicional.

CONCEPTOS GENERALES DEL ESQUI EN PENDIENTES FUERTES:
• En pendientes fuertes deberemos prestar especial atención a la seguridad en el descenso, especialmente cuando haya nieves duras y regularemos la dureza de las fijaciones incluso dentro de una misma salida de esquí de montaña.
• Si la nieve dura tiene además huellas heladas propias de los descensos tardíos en primavera, subiremos un punto también la pretensión de la talonera para facilitar la recuperación de la fijación.
• Evitaremos comenzar con los virajes por salto demasiado pronto, pudiendo usar el stemm Cristianía hasta las pendientes de 40 grados e incluso más.
• En pendientes fuertes aumentan las dos angulaciones principales, especialmente la de cadera, lo que nos permite una mayor seguridad en el descenso y mayor carga en el esquí exterior.
• Haciendo mayor angulación de rodillas conseguimos especialmente: mayor ángulo de incisión de los cantos de los esquís en la nieve. Haciendo mayor angulación de caderas conseguimos especialmente: mayor apoyo en el esquí exterior y / o del valle.
• Notemos que hay una gran relación entre las dos angulaciones y una siempre afecta a la otra.

EL VIRAJE ALTERNATIVO POR SALTO “TIP – TAP”:

Este viraje se usa mucho en esquí de montaña, en pendientes o en nieves difíciles como costras, venteadas, etc. Es un viraje que requiere trabajarse en la pista para automatizarlo y después cuando se ha conseguido, se usa mucho de manera espontánea en esquí de montaña.

Su técnica (secuencia de imágenes) se basa en la misma que el viraje stemm cristiania pero en este caso es por salto.

• Partimos de la posición fundamental generalmente más acentuada en cuando a angulación de caderas. La posición es de media flexión acentuada de las tres articulaciones. El reparto de cargas en los esquís es adecuado a la pendiente y la nieve (30 % esquí interior o del monte y 70 % esquí exterior o del valle).
• El primer movimiento parte de un salto con la pierna interior (del monte) en convergencia de espátulas (cuña).
• Mientras este esquí está en el aire, ayudados por el calvado de bastón, el esquí del valle salta y va a reunirse con el esquí del monte. Los dos esquís están en el aire a la vez.
• La toma de contacto con la nieve se debe hacer con especial cuidado, dependiendo de la pendiente y del estado de la nieve (más o menos dura), pero siempre antes con el esquí exterior o del valle, para evitar problemas de caída por “interior”.
• Volvemos a la posición fundamental con angulación de rodillas y caderas acentuada y de media flexión con el reparto de pesos del inicio dependiendo de la pendiente (70% esquí exterior / valle – 30% esquí interior / monte).

El viraje por salto “tip – tap” debe dosificarse a la pendiente y la nieve para no hacerlo exagerado.

TECNICA DE DESCENSO EN ESQUI EXTREMO

Por esquí extremo entendemos aquél que busca el descenso por las pendientes más fuertes (por encima de 45 grados), los pasos más obligados y… con caída y aterrizaje incierto. También podríamos definirlo como “aquél en el que no puedes caerte”.

Lo practican muy pocos esquiadores y no se debe animar a nadie a hacerlo, pero a veces, si tenemos un buen nivel, nos atrevemos a “acercarnos” a él; un pequeño corredor bajando del Garmo Negro (3068 m. Balneario de Panticosa), un “fácil” couloir en el Midi d’Ossau (2888 m. Pirineo francés corredor de la Fourche) que se encuentran en el límite de lo que podemos llamar esquí extremo. Si seleccionamos bien la nieve, la hora de descenso, el material y, sobre todo una buena técnica, podremos tantearlo.

CARACTERÍSTICAS ESPECIALES DEL VIRAJE EN ESQUÍ EXTREMO
• Es un viraje por salto en el que trataremos de que los esquís se mantengan perpendiculares a la pendiente en todo momento (no nos interesa la velocidad).
• Partiremos de una posición fundamental con mucha angulación de caderas para que el apoyo en el esquí del valle sea grande.
• Nos apoyaremos en los dos bastones: el del valle estará apoyado más atrás y el del monte adelante, para evitar que nos molesten en el momento del salto.
• Estudiaremos detenidamente el lugar del viraje.
• Iniciando el salto como ya hemos explicado, con apoyo en el esquí del monte y sobre todo en los bastones.
• El esquí de monte se abrirá, si la pendiente es aún más fuerte en cuña (tipo stemm Cristianía), para ganar terreno a la curva
• Tras el apoyo en el esquí del monte no buscaremos la extensión del cuerpo; realmente será un “salto por flexión”, flexionando las piernas para evitar desplazar verticalmente el centro de gravedad.
• Al salto le ayuda un movimiento de rotación de la pierna interior o del valle hacia el interior de la curva (viraje Vallencant). Este movimiento ayuda a que el viraje sea más corto y el tiempo de permanencia en el aire menor y más efectivo.
Deberemos pasar el centro de gravedad de nuestro cuerpo hacia el valle, al interior de la curva que vamos a realizar. Para ello nos ayudarán los bastones.
Los esquís se mantendrán siempre paralelos a la nieve (si no lanzamos el peso hacia delante las colas de los esquís permanecerán cargadas y “tocarán” en la pendiente, lo que nos produciría una caída). La toma de contacto con la nieve será con los esquís ya atravesados en la dirección contraria, poniendo especial atención al apoyo en el esquí del valle y una adecuada angulación para cargar el esquí del valle (o exterior).
• Estabilizaremos la posición fundamental y los apoyos y buscaremos el lugar para el siguiente viraje.

Poco a poco disfrutaremos cada vez más de nuestra actividad favorita en la montaña invernal ¡ el esquí de montaña !

enero 10, 2018

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